sábado, 21 de diciembre de 2013

Cazador de miradas


Quizás mañana —pensaba mientras la veía alejarse, apresurada en su abrigo, arrastrando voluntades y hablando sin parar por el móvil.

Mañana me verá — se ilusionaba. Imaginaba que sus ojos se cruzaban y se encontraban sus almas. Ella, inalcanzable, exitosa y bella. Él, invisible, en su esquina, esperándola.

Quizás mañana ella tendrá un corazón debajo de ese abrigo carísimo. Mañana mirará más allá de la pantalla de su móvil. Se detendrá un momento, rebuscará en su bolso y le dejará unas monedas en el platillo. Mañana es Navidad y quizás, ella le sonreirá.
 
Mi nueva participación en REC (18/12/2013)