lunes, 23 de noviembre de 2015

El intercambio







Abandonan, primero uno y luego el otro, la habitación del hotel. Cada uno por su lado, maletín en mano –¡taxi! –, regresan a la oficina. Suben en ascensor, último piso, sala de juntas. Entran, primero el otro y luego el uno, con esos cinco minutos de diferencia pactados, apretón de manos, sin mirarse a los ojos.

Nos sentamos, primero tú y luego yo, codo con codo, trabajo en equipo, sonríes. Abrimos los maletines, primero yo y luego tú, y maldecimos, al unísono, esos cinco minutos, coartada imperfecta que hace imposible que los hayamos confundido en el ascensor, o en el taxi. Sonrío. Ahora ya lo sabéis todos, fue en el hotel. 


De nuevo es lunes de #REC, Otro micro para la colección de despojos.