domingo, 14 de mayo de 2017

Mentiras sin importancia



Papá las contaba como nadie, pero mamá siempre se enfadaba con él: «sólo han sido dos, hay que ver cómo te pones». A veces, mientras conducía, le brillaban los ojos y la lengua se le enredaba en el paladar. Yo reía y él me explicaba cuentos de liebres que corrían por el mar. Al llegar a casa, yo merendaba y mamá reñía a papá, otra vez.

Sabía contarlas como nadie, sobre todo cuando íbamos en coche: «Ni una gota, señor agente, se lo juro. Es que me deslumbró el sol. Díselo, cariño, por favor. Levántate del arcén y díselo, hijo».


Superada la 4ª Ronda de La Copa ENTC: máximo 100 palabras y título obligatorio "Mentiras sin importancia". Con este relato me planto en Semifinales.