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lunes, 19 de enero de 2015

Diván de Terciopelo Rosa


Miranda solo aparece los miércoles, que es cuando Justina no viene porque tiene clase de pilates. Se llevan como perro y gato desde que una llamó zorra a la otra por liarse con un novio que tenían. Sí, he dicho tenían porque… lo compartían. El muchacho, Ernesto, estuvo mucho tiempo convencido de que ellas eran una única persona; hasta que conoció a Violeta, la dulce Violeta. Finalmente he citado a Ernesto en mi consulta; el cinco de mayo, a las cinco. Espero que podamos hablar con Margarita y con la explosiva Pamela, antes de presentarle a la personalidad dominante: Ramón.



Relato participante en la 1ª Fase eliminatoria de La Copa ENTC. Normas: en el título debía aparecer un color. El texto debía incluir las palabra "miercoles" y "mayo" y tenía que haber 8 personajes. Felicidades a los clasificados. El resto tendremos que luchar de nuevo en la repesca.

lunes, 22 de diciembre de 2014

Déjà vu



Con la última uva todavía en la boca, me invadió el desconcierto. Mientras los demás intercambiaban besos y brindis, yo observaba como el tío de la capa y la rubia televisiva insistían en desearnos un feliz 2014… ¡otra vez! Mi hermano atribuyó el gazapo a un simple despiste, mi padre opinó que se trataba de una inocentada tardía, y el abuelo apuntó la posibilidad de que nos hubieran colado el vídeo del año pasado. Fue mi madre, espíritu práctico y resolutivo, quien decidió comprobarlo pasando de un canal a otro, pero el Feliz 2014 se repitió de la Primera a la Sexta. Increíble, alucinante, chocante; enumeraba mi tía (aficionada a los crucigramas), cómo si se hubiera encallado en una definición: adjetivo, dícese de lo inusual o sorprendente.

Más inaudito aún resultó comprobar que nadie más se había percatado del incidente. Durante los primeros días de aquel segundo 2014, la panadera, el vecino del cuarto y el cartero insistieron en felicitarnos el año equivocado. Por suerte mi abuela vio el lado positivo del fenómeno y recomendó guardar los periódicos de la semana anterior. Conocer los números premiados le ha dado al fin un giro a nuestras vidas, después de un año.

Última participación del año en ENTC. El tema de este mes era: "...tras las campanadas del año nuevo" y la ilustración de Miguel Angel Cejudo.

viernes, 28 de noviembre de 2014

El ocaso



Abrió los grifos al máximo y taponó los desagües; selló con silicona puertas y ventanas y, por si acaso, colocó toallas en la rendija de la puerta. Cuando el agua desbordó por las orillas de porcelana, se vistió con su mejor traje, se preparó un gintonic  y se sentó a esperar.
Con un caudal aproximado de tres metros cúbicos a la hora, multiplicados por los cinco grifos que había en el piso y estimando nula la filtración… Sus cálculos no eran muy precisos, había demasiadas variables, pero sabía que necesitaría algo más que las tres horas que tardó en hundirse el Titanic.  De todos modos el tiempo no le preocupaba; contaba con que el puente de la Purísima mantendría alejados a sus vecinos del segundo y del primero; y para cuando las goteras asomaran en los bajos —donde vivía el conserje —él ya habría hundido el barco.

Al atardecer, un iceberg escapado de la nevera atravesó el salón y fue a estrellarse contra el televisor. El capitán resistía en su puesto de mando.

Mi granito de arena para ENTC. Este mes el lema era "en el camarote 115 del Titanic" y este fue mi particular naufragio.

lunes, 27 de octubre de 2014

Staying alive



Staying alive, ah ah ah ahSobreviví a los pantalones de campana y a las camisas con el cuello en uve; superé la extinción de las bolas de espejos y finalmente, tras meses de terapia, fui capaz de pasar frente al solar que había ocupado la mítica 2001 Odyssey sin tener un ataque de ansiedad.
Acepté que mis hijos dijeran que Travolta era ese tio que salía en Pulp Fiction, y hasta aguanté que se echaran unas risas con las pintas que lucíamos en las fotos de aquel fin de año —¿te acuerdas?—. Pero hay cosas que no puedo soportar. Tú dices que la genética es una cabrona con sentido del humor, y te cachondeas porque nadie se cree que somos gemelos. Pero yo me he leído todo lo que hay sobre Mendel y sus leyes, y ese monje de mierda no ha sido capaz de asegurarme que también vayas a quedarte calvo. Así que he tomado cartas en el asunto. No, no es el vino lo que te ha dado sueño. No pienso aguantar más risitas mientras te peinas el tupé.

Esta noche, te rapo. Y mañana mi foto de perfil le demostrará al mundo que somos idénticos.


Durante el mes de octubre ENTC rinde homenaje al cine de los '70. Aquí os dejo mi participación. 
Ilustración de Mercedes Daza.

lunes, 29 de septiembre de 2014

Alzamiento



Cada vez que se acerca alguien entorno los ojos cómo si lo observase a través de la mira telescópica del fusil; al menor ruido me llevo la mano al bolsillo y acaricio la navaja, dispuesto para el cuerpo a cuerpo; y por la noche, monto guardia en el comedor y, cada dos horas, hago la ronda y aseguro el perímetro.
Mi mujer hace dos meses que me abandonó. Decía que no soportaba vivir en estado de alerta. Pero yo no pienso rendirme sin lucha, estoy preparado para defenderme. ¡Que vengan! ¡Que traigan la orden de desahucio! ¡De esta casa no me saca ni Dios!


Esta es mi participación en ENTC para el mes de setiembre. el tema es "...tras la batalla" y la ilustración de Laura Garrido

viernes, 15 de agosto de 2014

Con piel de cordero




En mi vida anterior fui abogado —me confesó una noche que habíamos conseguido una botella de whisky.
—Debías ser de los buenos, ¿eh?
—¿De los buenos? ¿es que hay abogados buenos? — y soltó una carcajada divertido ante su propia broma.
—Bueno…, para reencarnarte en mendigo debiste ser un capullo en tu vida anterior.
—¿Reencarnación? ¡Qué tontería! No, no…, me refería a hace un tiempo. Aunque la verdad es que nunca perdí un caso —dijo mirando al cielo como recordando mejores tiempos.
—¿Y entonces?
—Fue la luna.
—¿La luna?
—Sí, la luna. ¡La puta luna llena!
—No entiendo nada —dije apurando el último trago de whisky.
—Utilicé la luna llena como atenuante en un caso de asesinato.
—¿Y…?
—¡Gané! Increíble ¿verdad? Yo nunca creí en esas tonterías, pero el jurado se lo tragó.
—Pero, ¿cómo acabaste en la calle?
—Resultó que la historia de mi cliente era cierta: era un hombre lobo —. Ahora fui yo el que estalló en carcajadas, aquel tipo era un cabrón muy divertido.
—Es mucho más fácil camuflarse entre mendigos y borrachos, nadie los echa en falta…

La luna empezaba su singladura a través del cielo, la más grande y redonda que yo nunca había visto.


Mi granito de arena para ENTC. Tema del mes: "Bajo la luna llena". Ilustración de Juan Luis López.

lunes, 7 de julio de 2014

Hotel con encanto



Tras un sueño reparador, despertó en aquella habitación de estilo nórdico, elegante y funcional; se duchó despacio, consciente de cada gota de agua que resbalaba por su piel; y se afeitó a navaja, usando primero la brocha para enjabonar su rostro y deslizando después la cuchilla en un ritual sagrado. Afeitarse así llevaba tiempo, pero cuando tenía oportunidad no se negaba ese placer. Cuando se vistió ya silbaba un aria de Turandot.

En el bufete de los desayunos no había nadie —ni siquiera un camarero—, así que se sirvió él mismo el café  y lo tomó sentado al lado de la ventana. Desde allí se veía la sierra extendiéndose por el horizonte como una mujer tumbada en el lecho, perezosa; que se sabe observada por su amante.

Pagó y abandonó el hotel. El recepcionista que la noche anterior le había revelado el número de la única habitación ocupada, ya había terminado su turno y no era probable que confesara su indiscreción arriesgándose a perder el empleo. Ya en el aparcamiento no pudo dejar de observar aquel otro coche, estacionado prudentemente lejos y tuvo que reconocer que su mujer siempre había tenido un gusto exquisito.

Un nuevo granito de arena para ENTC. El tema de este mes es "...en aquel hotel de carretera". 
Imagen de Petra Acero

viernes, 20 de junio de 2014

En paralelo



A ti puedo decírtelo: tengo miedo. Me enfrento a lo desconocido, al misterio universal, al designio de los dioses, pero estoy decidido a despejar la incógnita. Después de años de esconderme, trabajando cuando todos duermen, llevando los cálculos mentalmente, escribiendo sólo lo indispensable en estas pequeñas tiras de papel que consigo, por fin he resuelto el enigma, he descifrado la clave, he encontrado la salida de este dédalo pluridimensional donde me consumo. 

Mañana partiré, abandonaré la colonia y orientaré mi rumbo hacia los confines de este universo. Con una función hiperbólica doblaré el eje del tiempo y en el preciso instante en que coincidan nuestras coordenadas, desligaré mi trayectoria de los parámetros que la rigen y saltaré, impulsándome a través de siete grados de incertidumbre, para reunirme contigo en otra era.


Te lo ruego, no te muevas ni un nanómetro. Una diferencia infinitesimal en nuestras variables espacio temporales y no volveré a encontrarte, jamás.


Mi participación en ENTC en este mes de junio, bajo el lema "En el Laberinto". Imagen de Miguel Jiménez.

lunes, 19 de mayo de 2014

Herencia


Aprendí de madre a detener las horas. Sentadas frente a la casa escuchábamos hablar a los árboles mientras la tarde se deslizaba calle abajo. Ella entonces sembraba una idea nueva y si brotaba, sonreía mientras plantaba ilusiones que darían fruto cuando yo creciese.

Mi abuela fue quien me enseñó a coser almas rotas. Sus brazos acogían niños de rodillas peladas, jovencitas que aterrizaban cómo pajarillos caídos del nido, o alguna vecina con heridas invisibles. Estas últimas eran tan frágiles que la abuela me mandaba a jugar a la calle, pues cualquier ruido podía romperlas en pedazos.

De mi bisabuela, hija y esposa de pescadores, cuentan que podía hablar con el viento y siempre sabía cuan preñadas se izarían las redes. Yo hace años que abandoné la isla, pero siempre preparo una gran cafetera cuando el garbino anuncia trabajo extra. El lebeche me susurra las historias que escribo y puedo pasar días sin comer ni dormir, hasta que cambia el viento.


Ahora que ha germinado todo lo que mi madre sembró en mí, dibujo estrellas en mi vientre convencida de que serás niña y añadirás al legado otra brizna de esa sabiduría antigua que siempre nos ha acompañado a todas.


Este es mi granito de arena para ENTC.   El tema de este mes es "La isla de las mujeres". 
La ilustración es obra de Emma Jimeno

jueves, 24 de abril de 2014

Erase una vez




— ¡La cena está en la mesa! —gritó por segunda vez desde la cocina. Terminó de servir la sopa y con un suspiro fue a buscarla a su habitación. Cada noche igual.
—Que se enfría…— pero estaba vacía —, ¿dónde estás?Miró en el lavabo, en la salita, volvió a la cocina. ¿Dónde se habrá escondido? Regresó al dormitorio y buscó bajo la cama, tras las cortinas.

Finalmente sus ojos tropezaron con el libro abierto sobre la cama. Echó un vistazo a las páginas amarillentas, releyó un párrafo y le saludaron cordiales los enanos. Ella también se alegraba de verlos y les devolvió el saludo. Observó el lejano castillo y reparó inquieta en la luz de una vela que ascendía hasta lo alto de la torre. Desde que le enseñó a leer sabía que esto ocurriría. Ten cuidado con el dragón, hija mía.


El tema de este mes en ENTC es "Entre las páginas", esta es mi participación.
Ilustración de Asun Buendía

domingo, 23 de marzo de 2014

Cazador de tormentas

Mi granito de arena para ENTC. Este mes el tema es "bajo la tormenta". Podeis leer y comentar aquí.



Cazador de tormentas

Acaba de cargar el coche con todo lo necesario: cámaras, brújula, mapas, barómetro,... Su corazón pugna por salirse del pecho mientras acelera camino de la sierra. Hoy es el día.

Una primavera demasiado temprana se ha visto sorprendida por vientos fríos del norte y las nubes han comenzado a preñarse de truenos. Los primeros mammatus cuelgan del cielo señalándole el rumbo. Desvía el coche por una pista de tierra. Conoce perfectamente la zona. La adrenalina late en sus oídos. Se dirige al punto exacto donde nacen las tormentas: un monte al que su padre llamaba la guarida de las brujas. Allí, los vientos cálidos ascienden y alimentan cúmulos gigantescos, nimbos donde se gesta la ira de los dioses, justo sobre su cabeza.


Excitado, baja del coche y comienza a montar su equipo. Esta vez trae una videocámara, no quiere que se le escape. Respira hondo, paladea el ozono, siente los vellos erizados por la cercanía de la bestia. Las primeras gotas se desprenden del cielo. Al fondo retumba, la tormenta se acerca. Extasiado, se adelanta unos pasos en campo abierto, delante de los objetivos, y extiende sus manos rozando el cielo, dispuesto a cobrar su presa.

viernes, 21 de febrero de 2014

En directo

Mi granito de arena para ENTC. Este mes el tema es "En la Fiesta de Máscaras..."


Mascarada 3 de Sara Lew

En directo


Todas sus amigas (y también sus enemigas) se habían operado. Era la última locura del mundillo de la televisión. Todas se operaban y la animaban para que también lo hiciera.

—Es “supersencillo” tía, no sé por qué no te animas— le había dicho la becaria del programa.

Eso fue lo que la decidió. La becaria, jovencísima, intentaba escalar posiciones y Carla no podía ponérselo más fácil aún. Además era cierto, la operación era muy sencilla, bastaban dos pequeñas incisiones para acortar ligeramente los músculos faciales y fijar para siempre una sonrisa en el rostro. Sonreír era parte del trabajo.

Dos semanas después se produjo la tragedia. La noticia conmocionó al mundo. Los muertos se contaban por cientos y, al ser Navidad, muchos eran niños.

Desde el plató, Carla dio paso a la becaria, que había conseguido un puesto en la unidad móvil, y la vio paseándose entre cadáveres cubiertos con mantas, luciendo aquella sonrisa imborrable. Sus ojos estaban húmedos y sus labios temblaban, pero su boca sonreía dándole una expresión de máscara bipolar.

Cuando le devolvieron la conexión, Carla se cubría el rostro con las manos, avergonzada.

—Publicidad, nos vamos a publicidad— murmuró el regidor.

viernes, 24 de enero de 2014

Amantes alternos


Había seguido su rastro en la nieve durante días. La ventisca clavaba copos de nieve en mis mejillas y me impedía avanzar, poniéndose claramente de su parte. El monte la adoraba y desplegaba todo su poderío para evitar que le diera alcance. Seis meses había estado conmigo, huidiza Perséfone.

Aceleré el paso, rezando a los dioses para poder atraparla antes de que muriera el invierno. Sus huellas eran cada vez menos profundas, como si al alejarse de mí, se fuera haciendo más y más liviana.

Amaneció. Si no la encontraba pronto, estaba perdido. Con el primer rayo de sol brotaron pequeños arroyuelos, briznas de hierba asomaron aquí y allá. Corrí ladera abajo, jadeante, lanzando bocanadas de escarcha que helaban los brotes primerizos. Tenía que detenerla.

Para cuando llegué al valle, la primavera había vencido. La encontré sentada bajo un roble, esperándome. Me arrodillé a sus pies y recosté mi cabeza en su regazo. Llorando le rogué que se quedara conmigo, que no se entregara al Verano. Ella deslizó sus dedos por mi blanca cabellera y lentamente la fue derritiendo. Sus besos sabían a despedida y, gota a gota, desaparecí.


Esta es mi participación en ENTC. El tema del mes de enero es Tras su rastro por la nieve.

martes, 24 de diciembre de 2013

Cuento por Navidad



Era un veintidós de diciembre. La cantinela del sorteo acompañaba nuestros movimientos por la fábrica, pero nadie esperaba que le tocase, ni siquiera un pellizco. Cuando nos entregaron los paquetes, la perplejidad se pintó en nuestros rostros y corrimos en busca del viejo Martín, el único que había visto, alguna vez, uno de aquellos.

Los ojos del viejo brillaban. Antiguamente cuando llegaba la Navidad — nos explicó —, las empresas obsequiaban a sus empleados con una de aquellas patas de cuadrúpedo que Martín llamaba jamones. Otras veces, el regalo era un surtido de viandas y bebidas alcohólicas, conocido con el extraño nombre de “lote”. Y había también, decía con voz trémula, una cosa llamada “paga extra”.

En este punto la historia de Martín se había convertido en un cuento lleno de fantasía  y, aunque por educación nadie se atrevió a contradecirle, poco a poco fuimos retomando nuestras tareas y lo dejamos allí solo, hablando de “cenas de empresa” y regalos del “amigo invisible”.

“Se le ha ido la pinza”, murmuraban los más jóvenes entre risas. Y agarrando cada uno una paletilla,  punteaban un imaginario solo de guitarra.
 
Mi participación en ENTC para el mes de Diciembre. El tema: "...apareció por Navidad" es un homenaje a Dickens.