martes, 26 de agosto de 2014

¡Sorpresa!



Inmóvil frente a la puerta el padre padecía una instantánea fascinación por lo que ocurría al otro extremo del pasillo. Las voces susurrantes y las risas ahogadas llegaron hasta sus oídos al tiempo que la luz temblaba y todo quedaba a oscuras. Fuera la tormenta arreciaba y los relámpagos, incesantes, alumbraron unas siluetas familiares que se ocultaban en el salón.


Desde que el accidente se los arrebatara meses atrás sabía que aquel  día llegaría. El día en que sus fantasmas se congregarían para atormentarle y, sin tener en cuenta su aprensión por cumplir años, se esconderían en la sombra para sorprenderle por última vez.

Mi tardía participación en "Microrrelatos del Azar": una magnífica iniciativa a la que me sumo en su última semana. Podéis leer más relatos y comentarlos en el blog "Gotas de Luz Pálida"