viernes, 15 de noviembre de 2013

L'ascensor


Un cop dins l’ascensor no va poder evitar el reflexe del mirall i es va arreglar el nus de la corbata. Arribava amb deu minuts de marge. Havia de ser puntual, però no volia semblar desesperat, tot i que després de tant de temps a l’atur, si que n’estava una mica.

L’anunci deia que l’empresa es dedicava a la investigació científica. Ell hauria de contactar amb els metges per coordinar els grups de treball. Semblava interessant i estava ben pagat.

Va taral·lejar una cançoneta i va tornar a mirar per quin pis anava. Allò era impossible, els pisos es succeïen amb una velocitat increïble, dos-cents, dos-cents u,...

Instintivament es va eixugar les mans al darrere dels pantalons, va respirar fondo i li va semblar que la velocitat minvava. Els números finalment es van aturar al nou-cents noranta-nou, però l’ascensor encara va continuar pujant una bona estona.

Quan es van obrir les portes una llum blanquíssima el va envoltar. La sala era immensa, però l’ambient era càlid i acollidor. Ningú va parlar però ell va saber el que desitjaven i, amb docilitat, es va despullar i es  va estirar a la llitera, preparat per la primera anàlisi.
 
Amb aquest relat he participat al I Cèrtamen de MIcro-relats Fantàstics i de Terror de les Cotxeres de Sants. Felicitats als finalistes i al guanyador.

jueves, 7 de noviembre de 2013

Mendigos


Mientras su padre cerraba la tapa del contenedor Carlitos fijó su vista en aquel otro hombre, apenas una sombra bajo la luz de la farola. Le asustaba un poco.

Se parecía al ogro de los cuentos. Tenía una barba muy cerrada y sus ojos brillaban con fiereza bajo unas cejas espesas y negras. Notaba aquella mirada clavada en su cuerpecillo, acechándole. El hombre se acercó. Carlitos retrocedió y su padre levantó rápidamente la vista del contenedor.

De repente el ogro le alargó una bolsa de plástico con unos patines.

—Están nuevos— dijo —la gente tira cualquier cosa.
 
 Con este relato he participado en REC (06/11/2013).

miércoles, 30 de octubre de 2013

Haberlas...


Decidió visitar a la bruja, como última opción. Llevaba tres meses trabajando en aquel caso y no había avanzado casi nada. No tenía sospechosos, no tenía pruebas y ni siquiera tenía cuerpo. Estaba encallado, su caso hacía aguas por todas partes y el fiscal le había llamado al orden por quinta vez en tres semanas:
—Sin cadáver— le había dicho—no tienes caso Gutiérrez, o encuentras el cadáver o archivas el caso.

domingo, 27 de octubre de 2013

El negociador


Habían atravesado la capa de nubes y un sol radiante bañaba todo el interior del avión. Se dispuso a dormir. El trabajo en Frankfurt había sido agotador y quería llegar descansado a su destino. Habitualmente no tenía dificultad para dormir en los aviones, es más, diría que era el único lugar en el que conciliaba el sueño con facilidad.

La negociación con los sindicatos había sido interminable. Cerrar la factoría de salchichas más grande del país no era cosa fácil.

Se acomodó y cerró los ojos. Pero el sueño no llegó esta vez, le inquietaba el hecho de que su siguiente destino fuese la sede de aquella compañía aérea. La azafata le sonreía.

Con este relato he participado en el I Certamen Internacional de Micro-Relatos del Grupo PRISA. El ganador ha sido Jose Ignacio Cebeiro con su relato "Salidas de Emergencia". Enhorabuena

miércoles, 23 de octubre de 2013

La muñeca


—Si papá, pero ¿y esa?— preguntó abriendo mucho los ojos.

—Esa no, pequeña. Esa no.

La decepción pintó en su rostro un mohín de enfado infantil y él la apartó suavemente intentando distraer su atención. Le encendió la tele y cuando no miraba la escondió en el fondo del cajón, lejos de su vista.

Media hora más tarde, cuando percibió el inusual silenció, corrió hasta el mueble y se estremeció.

Mientras coloreaba en su nueva libreta, Mireia reñía a su muñeca:
—No te puedo dejar pintar, no seas pesada, papá se enfadaría.

Manuel contuvo el aliento.

Con este relato he participado en el concurso Relatos en cadena SER

viernes, 18 de octubre de 2013

Asesino pasivo


Su primera cita con la muerte fue muy temprana, a los ocho años sobrevivió al accidente de coche en el que murieron sus padres. Su abuela se hizo cargo y lo educó tan bien como pudo. La pobre murió antes de que él acabara la secundaria  y, de nuevo, se encontró solo en el mundo.

miércoles, 2 de octubre de 2013

Sueños de Sirena

A grandes zancadas sobre las olas, se abrió paso hacia la libertad. La arena cálida la recibió con su caricia y la acogió en nombre  de la tierra soñada, ese mundo ideal en el que ansiaba encontrar una vida nueva. Sonrió mientras corría, temblorosa y  con los pies descalzos, en busca de sus más grandes anhelos. Sólo se detuvo un instante recordando lo que dejaba atrás.
No había abandonado aún la playa cuando le dieron el alto. La sirena lloró lágrimas de sal por su sueño roto mientras la conducían al  centro de detención de inmigrantes. Todavía resonaban en su mente las advertencias de su padre.

 Con este relato he participado en VII Edición de Relatos en Cadena (La Ventana - Cadena SER)