miércoles, 27 de noviembre de 2013

Invierno


—Papá, ¿tú no tienes frío? —y le abrochaba el abrigo, —vamos papá—. Luego, le besaba en la frente y salían juntos del portal. Él la miraba sin ver y se cogía de su brazo, arrastrando los pies, bajo el sol frío de invierno.
Se sentaban un ratito en el mismo banco de siempre, el tercero del paseo. Y veían pasar a los niños que salían del colegio.
—Por ahí viene Julia,  —los ojos enmarcados de arrugas adquirían un brillo acuoso.  —¿Le has traído la merienda?
—Estoy aquí, papá —. La voz se le rompía y él la miraba confuso.
—¿Y tú quién eres?
 
 Con este relato he participado en REC (20/11/2013).