lunes, 30 de junio de 2014

5 cartas y un punto final




Primera carta

Extraña,
Anoche te miré y me pareciste distinta. Hemos cambiado mucho en estos veinte años. Pero anoche no te reconocí. Me di la vuelta y seguí durmiendo.
No estoy seguro de querer intentarlo de nuevo.
Abatido


Segunda carta

Rutina,
La indiferencia se sentó un día con nosotros en el sofá, a la hora de tu serie favorita, y empezó a servir tazas de sarcasmo, solo, sin azúcar.
Nunca me ha gustado ese café de estrella de cine que haces con tu nueva cafetera eléctrica, ¡que lo sepas!, pero lo tomaba a gusto por estar a tu lado, cuando la conversación era cálida y las tardes lluviosas.
Abúlico


Tercera carta

Amor,
Esta mañana amaneció el día y ya era primavera. Se olía en el aire, no era sólo cosa de los grandes almacenes, y daban ganas de pasear por el parque con alguien cogido de la mano. Por un momento pensé en ti, pero tu mirada marcó la distancia y vi que no alcanzaría a tomarte de la mano.
Me entristecí.
Melancólico


Cuarta carta

¿Amor?,
Ya no tiene sentido esta palabra. Sigo amando tu recuerdo, tu perfume. Nostalgia. Pero me estoy hundiendo en un cieno de desplantes, de silencios, y cada vez que me miras me empujas aún más adentro.
Quisiera odiarte, sería más fácil. Si hubiera un tercero habría esperanza. Pero estamos solos, tú y yo, y el vacío.
Derrotado


Quinta carta

Hace meses que te escribo, una tras otra, todas estas cartas que atesoro en un cajón. No las he escondido mucho. Deseaba que las encontraras casualmente y me ahorraras el trago de entregártelas y ver cómo tu semblante iba mutando con su lectura. Pero no he tenido suerte. Ni valor.
Cobarde


Adiós

Cuando vuelvas de la compra ya no estaré y tú no te darás cuenta. A la hora de comer te extrañará mi ausencia y sonará hostil el móvil. No esperes respuesta, lo he dejado en la mesilla de noche junto a estas cartas.
Añoro aquella ternura, una palabra, el abrazo, ese suave contacto de una mano. Pero no puedo seguir abrazado a un recuerdo, ni deseo esperar a mutar en rencor esta tristeza. La crueldad de esta agonía se me hace insoportable. Quiero ser feliz. Quiero que seas feliz.
Cargaré con la culpa si lo quieres, pues es el equipaje de quien marcha; y me llevaré también el rencor, privilegio del que se queda, con tal de que no anide en tu alma. No me importa la carga si las nubes no cubren tu mirada.
Y buscaré un camino por el que no haya andado antes, me bañaré en un río en el que no haya nadado, dejaré que el viento peine mi pelo de un modo distinto. Hoy tomo posesión de mi vida, hoy comienzo.

Yo


Premio del XXII Certamen Literari de Cartes de Desamor Orvepard, modalidad lengua castellana. Podéis ver las fotos aquí y tambien en facebook.