viernes, 3 de enero de 2014

Malas vibraciones

El día había comenzado fatal. El despertador no cumplió con su deber, y amanecí una hora tarde, la bombona de butano se terminó cuando estaba totalmente enjabonado y, al bajar al aparcamiento, descubrí que la noche anterior me había dejado las luces puestas.

Lucía habría intentado convencerme de que aquello no tenía nada que ver con que fuera martes y trece. Pensé en llamarla y explicarle la sucesión de desgracias que se habían acumulado en tan solo treinta minutos, a ver si ahora opinaba que todo eran supersticiones. Pero sabía perfectamente lo que diría y decidí ahorrarme el sermón.

martes, 24 de diciembre de 2013

Cuento por Navidad



Era un veintidós de diciembre. La cantinela del sorteo acompañaba nuestros movimientos por la fábrica, pero nadie esperaba que le tocase, ni siquiera un pellizco. Cuando nos entregaron los paquetes, la perplejidad se pintó en nuestros rostros y corrimos en busca del viejo Martín, el único que había visto, alguna vez, uno de aquellos.

Los ojos del viejo brillaban. Antiguamente cuando llegaba la Navidad — nos explicó —, las empresas obsequiaban a sus empleados con una de aquellas patas de cuadrúpedo que Martín llamaba jamones. Otras veces, el regalo era un surtido de viandas y bebidas alcohólicas, conocido con el extraño nombre de “lote”. Y había también, decía con voz trémula, una cosa llamada “paga extra”.

En este punto la historia de Martín se había convertido en un cuento lleno de fantasía  y, aunque por educación nadie se atrevió a contradecirle, poco a poco fuimos retomando nuestras tareas y lo dejamos allí solo, hablando de “cenas de empresa” y regalos del “amigo invisible”.

“Se le ha ido la pinza”, murmuraban los más jóvenes entre risas. Y agarrando cada uno una paletilla,  punteaban un imaginario solo de guitarra.
 
Mi participación en ENTC para el mes de Diciembre. El tema: "...apareció por Navidad" es un homenaje a Dickens.

sábado, 21 de diciembre de 2013

Cazador de miradas


Quizás mañana —pensaba mientras la veía alejarse, apresurada en su abrigo, arrastrando voluntades y hablando sin parar por el móvil.

Mañana me verá — se ilusionaba. Imaginaba que sus ojos se cruzaban y se encontraban sus almas. Ella, inalcanzable, exitosa y bella. Él, invisible, en su esquina, esperándola.

Quizás mañana ella tendrá un corazón debajo de ese abrigo carísimo. Mañana mirará más allá de la pantalla de su móvil. Se detendrá un momento, rebuscará en su bolso y le dejará unas monedas en el platillo. Mañana es Navidad y quizás, ella le sonreirá.
 
Mi nueva participación en REC (18/12/2013)

sábado, 14 de diciembre de 2013

Inconsciente


Su conciencia no podría soportarlo, así que decidió deshacerse de ella y hacer lo que debía. Se lo habían dejado bien claro, todos iban en el mismo barco y debían remar en la misma dirección.
Ella se resistió con fiereza, exhibiendo ideales y principios, pero el veneno empezó a hacer efecto y cayó rendida. Mientras, él acataba la disciplina de voto.
Mi participación en REC de la semana pasada (11/12/2013).

domingo, 8 de diciembre de 2013

Ángel

 
Se durmió soñando que él también podía volar. Las alas no tardarían mucho en crecerle, el dolor que sentía en la espalda era señal de que pronto estaría listo.
Cada noche soñaba que volaba por encima de todos, esquivando sus manos tendidas hacia él. Cuanto más se alejaba, mejor se sentía. Así fue como empezó a  pasar cada vez más tiempo en su cama, aislado del mundo con la música latiendo en sus oídos.
Su padre lo despertó gritando, enfurecido al encontrarlo durmiendo de nuevo. Ángel se acurrucó bajo las sábanas. Un golpe más y las alas brotarían de su espalda.
 
Mi participación en REC de la semana pasada (04/12/2013).


domingo, 1 de diciembre de 2013

Inmovil




 
Tengo que moverme. Estoy tumbado boca arriba, siento frío y no puedo moverme. Hay gente a mí alrededor, puedo oírlos, pero no alcanzo a verlos. Intento mover la cabeza hacía el lugar de donde proceden las voces pero mi cuerpo no me obedece. Quiero gritar y compruebo que mi boca, obstinadamente cerrada, es incapaz de emitir sonido alguno.
Estoy empezando a angustiarme. No sé qué me está pasando, ni siquiera recuerdo cómo he llegado hasta aquí. Probablemente he sufrido un accidente y el golpe me ha provocado amnesia. Sin embargo no siento dolor, es todo muy extraño. Si me hubiera dado un golpe me dolería la cabeza, ¿no?

miércoles, 27 de noviembre de 2013

Invierno


—Papá, ¿tú no tienes frío? —y le abrochaba el abrigo, —vamos papá—. Luego, le besaba en la frente y salían juntos del portal. Él la miraba sin ver y se cogía de su brazo, arrastrando los pies, bajo el sol frío de invierno.
Se sentaban un ratito en el mismo banco de siempre, el tercero del paseo. Y veían pasar a los niños que salían del colegio.
—Por ahí viene Julia,  —los ojos enmarcados de arrugas adquirían un brillo acuoso.  —¿Le has traído la merienda?
—Estoy aquí, papá —. La voz se le rompía y él la miraba confuso.
—¿Y tú quién eres?
 
 Con este relato he participado en REC (20/11/2013).